Vacas flacas
Si señor@s, las vacas flacas llevaban tiempo paseando por delante de mi casa y finalmente se han atrevido a llamar a la puerta. Mis trabajos de arquitectura se han reducido drásticamente, mis proyectos editoriales lo mismo, o no salen trabajos o pagan miserias, mi trabajo con la agencia Aurora ahí está, a medio gas y los clientes deportivos, pués poco más que desmotivados. Hay muy poca fotografía publicitaria y fotografía de moda mucho menos. Llegados a este punto toca hacer algo que tenía descartado, fotografía de bodas. Sisi, toca comer y cualquier trabajo que contribuya a la economía personal es bienvenido.
No es que tenga nada en contra de la fotografía de bodas pero nunca me ha interesado ni me ha llamado la atención y eso que hay fotógraf@s excelentes como los chicos de mangored, de los que ya he hablado en este blog. Como opinión personal, el sector de fotografía de bodas me parece que tiene un nivel medio bastante bajo. Por lo que he podido observar, los trabajos que se entregan son bastante pobres, poco elaborados y con pocas innovaciones. Me parece que es un sector donde l@s fotógraf@s se han acomodado. Saben que van a tener trabajo casi seguro y son pocos los que realmente ofrecen un material que reuna unos ciertos criterios de calidad. Todo eso ha creado una estigmatización en el sector que hace que muchos no queramos formar parte de él por temor a que nos metan dentro de ese saco del pasotismo. De todas formas, ahora no es momento para andarse con pijerias y toca meterse en el tema y, como no, sacarle el partido que tiene. Es una gran ocasión para trabajar el retrato y la fotografía de acción y, como no, recrearse en el procesado. Si además tienes la suerte de trabajar con gente que tenga ganas de renovar el sector y empezar a ofrecer calidad pués mejor que mejor. De momento voy a empezar a trabajar para la fotógrafa Marian Jimeno, con estudio en Donosti, ayudándole en la maquetación y en la realización de alguna boda. Ya iré poniendo alguna foto más adelante, a ver que resultados salen…